1.03. La civilización súmera

La civilización más remota de la cual se tenga conocimiento por registros ajenos a la Biblia es la de los súmeros.

Vivían en las tierras bajas de los ríos Eufrates y Tigris, cerca del golfo Pérsico, que en tiempos antiguos se extendía mucho más tierra adentro que en la actualidad.

Ciudades tales como Kish, Uruk (la Erec bíblica), Ur y Eridu fueron fundadas y pobladas por los súmeros.

La relación étnica entre los súmeros y otros pueblos conocidos es aún un misterio por cuanto su idioma no tiene afinidad con ningún otro idioma conocido de la tierra. Sin embargo, los súmeros eran una nación muy civilizada con una organización política floreciente.

El rey se consideraba como representante de los dioses, y era su sumo sacerdote. Todas las tierras y las propiedades pertenecían al templo, para el cual producían su cereal el labrador y el artesano sus artículos de uso diario, y del cual ambos recibían su sustento en forma de raciones cotidianas.

Uno de los inventos más importantes de los primeros súmeros fue la creación de un sistema de escritura, la primera escritura conocida. Necesitando llevar un registro de entregas y raciones, idearon un medio para llevar cuentas. Usaron tablillas de arcilla como material de escritura, y al principio dibujaron signos pictóricos en la arcilla blanda utilizando el principio de los jeroglíficos.

Pronto las figuras se convirtieron en signos convencionales grabados en la arcilla con un punzón, pues el proceso de dibujar señales en la arcilla húmeda resultó insatisfactorio. Ya que estos signos consisten en muchos trazos pequeños en forma de cuña, horizontales, perpendiculares y diagonales, esta escritura ha recibido el nombre de escritura cuneiforme, o en forma de cuña.

Muchos pueblos distintos, tales como los babilonios y asirios (semitas), los horeos y heteos (arios), adoptaron este sistema de escritura cuneiforme con sólo leves modificaciones.

Algunos, como los escribas cananeos de Ugarit y los persas posteriores, aceptaron la idea de escribir con signos cuneiformes, pero idearon una escritura alfabética propia con un número limitado de caracteres.

Los cananeos tenían menos de 30 signos, los persas menos de 50, mientras que la escritura cuneiforme silábica súmera constaba de varios centenares de caracteres.

En el campo de la artesanía, la arquitectura y el arte, los antiguos súmeros alcanzaron un alto nivel. Las ruinas de templos en Uruk, Eridu y Ur han destacado esto, y el sensacional descubrimiento de las tumbas reales de Ur ha testificado de una extraordinaria habilidad en la producción de joyas, instrumentos musicales y muebles, habilidad difícilmente superada en ningún otro lugar en la antigüedad.