8.14. El fin del imperio asirio

Asur-etil-ilani, uno de los hijos menores de Asurbanipal que debió su trono a Sin-shum-lishir, uno de los generales de su padre, gobernó aproximadamente durante los siguientes cinco años. El nuevo rey retuvo la parte sur de Babilonia, pero no pudo evitar que Nabopolasar, un comandante del ejército caldeo, tomase a Babilonia y se hiciese rey. Aunque así perdió en forma permanente a Babilonia, Asur-etil-ilani fue más afortunado en su lucha contra los medos, cuyo rey, Fraortes, cayó en la batalla. No se sabe a ciencia cierta cómo ni cuándo llegó a su fin Asur-etil-ilani, ni en qué año lo reemplazó Sin-shar-ishkun, generalmente considerado como su hermano. (Algunos eruditos hasta creen que los dos nombres corresponden al mismo rey.)

Sin-shar-ishkun parece haber disfrutado de cierta medida de éxito por un tiempo. Realizó campañas contra Babilonia, y hasta conquistó a Sippar. También fueron vencidos los medos comandados por Ciajares, hijo de Fraortes. Es un hecho curioso que entonces, cuando había perdido su poder anterior, Asiria recibiera ayuda de antiguos enemigos tales como los escitas y los egipcios, que temieron que su caída permitiría el surgimiento de poderes aún más peligrosos que la misma Asiria.

Comprendiendo la debilidad de Asiria, y siguiendo el principio de que el ataque es la mejor defensa, Nabopolasar de Babilonia emprendió la ofensiva poco después de haberse convertido en un rey independiente. Logró varios triunfos, pero también sufrió varias derrotas, como se revela en la crónica babilonia que abarca sus primeros tres años de reinado.

La falta de registros existentes nos deja en la oscuridad en cuanto a sus triunfos y derrotas durante los siete años siguientes.

En 616 AC, el año del cual otra vez hay crónicas, Nabopolasar estuvo en la ofensiva y conquistó pueblos asirios y arameos en la parte media del Eufrates, pero no pudo resistir al ejército asirio-egipcio, que lo hizo retroceder hasta Babilonia. Al siguiente año Nabopolasar hizo un intento de tomar la antigua ciudad de Asur. Esta campaña también fracasó. Aún no era suficientemente fuerte como para derrotar por sí solo a Asiria. Sin embargo, los medos tomaron a Tarbisu y Asur en 614 AC, y el rey medo Ciajares celebró una alianza con Nabopolasar que fue sellada con el casamiento del príncipe heredero babilonio Nabucodonosor con una princesa meda.

Esta alianza política decidió la suerte de Asiria, y después de un sitio de tres meses Nínive cayó ante los medos y babilonios unidos, en 612 AC. Sin-shar-ishkun pereció con su familia en las llamas de su palacio. Como Cala, Nínive fue destruida tan completamente que generaciones posteriores no conocían siquiera su ubicación.

El imperio de Asiria fue dividido entre Ciajares y Nabopolasar, el primero de los cuales tomó todas las provincias septentrionales, juntamente con las posesiones de Asiria en Asia Menor, y el último recibió el control nominal de Mesopotamia, Siria y Palestina. Pero el control real sólo podía obtenerse mediante una demostración de poder, y no simplemente por un entendimiento entre los dos vencedores.

Con ayuda egipcia, un príncipe asirio de nombre Asur-ubalit procuró restablecer el Estado asirio, con Harán como capital, pero pronto fue desalojado por los medos y los caldeos. Asiria, azote de las naciones por muchos siglos, dejó de existir, y sus ciudadanos experimentaron el mismo trato cruel que sus gobernantes haban infligido a muchos otros pueblos en el pasado. Las palabras de Nahúm, como las de otros profetas hebreos que habían predicho la caída del imperio asirio, se cumplieron literalmente:

"Oh rey de Asiria,
reposaron tus valientes;
tu pueblo se derramó por los montes,
y no hay quien lo junte.
No hay medicina para tu quebradura;
tu herida es incurable" (Nahum 3: 18, 19).