12.08. Los reyes de Israel - Ocozías y Joram (853-841 AC)

Durante el corto reinado del hijo de Acab, Ocozías (853-852 AC), que fue tan corrupto como había sido su padre, no sucedió nada de importancia, salvo tal vez la expedición abortada a Ofir hecha en cooperación con Josafat de Judá (2 Crónicas 20: 35-37).

Puesto que Ocozías no tuvo hijos, lo sucedió en el trono su hermano Joram (852-841 AC). En sus días se rebeló Mesa de Moab, y emprendió una expedición militar en cooperación con Josafat de Judá, con resultados desastrosos para Moab. Sin embargo, Israel no pudo restablecer su dominio sobre dicho país, según lo da a entender el registro bíblico (2 Reyes 3: 4-27) y lo afirma la inscripción de la Piedra Moabita.
Joram sostuvo varias guerras contra los sirios. Gracias a la intervención del profeta Eliseo, dos veces se evitó un desastre inminente (2 Reyes 6 y 7), pero el intento de Joram de recuperar a Ramot de Galaad de manos de los sirios fracasó, así como había fracasado el de su padre Acab. Herido por Hazael de Siria, fue a la fértil Jezreel para recuperarse, y allí fue asesinado por Jehú, el comandante de su ejército. Este último procedió a extirpar a toda la familia de Omri, incluso Jezabel, y luego usurpó el trono (2 Reyes 8: 28, 29; 9: 24 a 10: 17).