1.12. Condiciones del Asia occidental en el tiempo probable del Exodo

En el siglo XV AC, probablemente el tiempo del éxodo, los coseos gobernaban sobre las poblaciones semíticas oriundas de la baja Mesopotamia como señores feudales, sin la aspiración de extender su gobierno a ninguno de los países que los rodeaban.

Los hurritas indoeuropeos u horeos, reinaban sobre las poblaciones de habla aramea de la alta Mesopotamia.

Hacia el oeste del reino mitanio se extendía el imperio hitita, que en ese tiempo incursionaba vigorosamente en el norte de Siria, territorio pretendido en parte por Egipto y en parte por los reyes mitanios.

Las poblaciones autóctonas de Siria y Palestina estaban formadas por arameos en el norte, cananeos en el sur y fenicios en la región costera, con amorreos como gobernantes locales sobre la mayor parte del país.

Después de las campañas militares de Tutmosis III, grandes partes de Siria y Palestina pertenecieron a Egipto. Eran tributarios del faraón, quien tenía guarniciones en algunas ciudades y representantes de elevada jerarquía en unos pocos centros tales como Yarimuta en Siria y Gaza en Palestina.

La escritura cuneiforme era conocida en todas partes y usada ampliamente en todos los países del Asia occidental. Esto explica nuestro conocimiento comparativamente amplio de la historia de esa época.

Aun en Palestina, regida durante los siglos XVI y XV AC por Egipto, era común el empleo de la escritura cuneiforme. Se usaba esta escritura no sólo en la correspondencia de los gobernantes asiáticos entre sí, sino también en su correspondencia con la corte egipcia, como sabemos por las cartas de Amarna. Por lo tanto, los escribas egipcios tenían que aprender este sistema de escritura debido a sus relaciones con los amigos y súbditos asiáticos del rey.

Al mismo tiempo en Palestina se hacían experimentos con un nuevo sistema de escritura alfabética, inventada por unos mineros palestinos del Sinaí. Con el tiempo, este sencillo sistema de escritura llegó a ser, con modificaciones posteriores introducidas por los griegos, tal vez la escritura más perfecta que haya sido jamás inventada.

La vida cultural alcanzó un elevado nivel en la mayor parte del Asia occidental durante el período patriarcal. Las ciudades contaban con fuertes sistemas de fortificaciones y palacios y templos bien construidos. La artesanía y el arte estaban muy desarrollados, y la estrategia militar había sido perfeccionada hasta un nivel en que permaneció durante muchos siglos.

El mayor adelanto había sido hecho unos dos siglos antes del tiempo de Moisés, cuando algunos pueblos conocidos con el nombre de hicsos, que probablemente llegaron desde más allá de las montañas del Cáucaso, introdujeron el caballo y el carro. Esto señaló el comienzo de la guerra mecanizada, y el punto de partida de los ejércitos con vehículos.

Los conceptos religiosos de todas las naciones del occidente de Asia eran algo similares. Todos estos pueblos eran politeístas, y adoraban ídolos como representaciones visibles de sus dioses. Sus lugares de culto eran o bien templos o lugares sagrados al aire libre, llamados "altos" en la Biblia. Los ritos religiosos consistían en sacrificios de animales y otras ofrendas. En algunos casos se ofrecían seres humanos.

Los dioses generalmente personificaban las fuerzas de la naturaleza. En la mayoría de los pueblos los papeles principales eran representados por dioses solares y lunares pero las principales deidades de otros pueblos eran los dioses de la tormenta y otras divinidades de la naturaleza.

Los dioses de la fertilidad -Baal entre los cananeos, Tammuz en Mesopotamia- eran los más comúnmente adorados, y se honraba muchísimo a numerosas deidades menores a manera de santos patronos locales.

Todas las naciones paganas de la antigüedad creían en la inmortalidad del alma, cuyo bienestar se hacía depender del cuidado del cuerpo y de los ritos en favor de los difuntos. Por lo tanto, se cuidaba mucho la manera de sepultar los muertos.

A fin de que el difunto pudiese tener todo lo que necesitaba para disfrutar de los placeres de la vida, generalmente en las tumbas se colocaban alimentos y bebidas, muebles, herramientas, armas y joyas para ser usados en la vida del más allá.