2.08. Ramsés II y los 'apiru

Muchos eruditos han considerado a Ramsés II como el faraón de la opresión.

Llegaron a esta conclusión en primer lugar porque Éxodo 1:11 declara que las ciudades de almacenamiento de "Ramesés" y "Pitón" fueron construidas por los hebreos. Se señala que Ramsés II reemplazó el nombre Tanis con su propio nombre cuando embelleció la ciudad y la hizo su capital. Sin embargo, no abandonó completamente la ciudad de Tebas, donde más tarde fue sepultado. Además su largo reinado, notable por la gran actividad de construcción en todo Egipto llevada a cabo por enormes cantidades de esclavos, entre los cuales los 'apiru (identificados con los habiru y hebreos) son mencionados repetidas veces, parece ser para muchos eruditos una prueba contundente para atribuir la esclavitud egipcia de los israelitas al reinado de Ramsés II. A esto se añaden pruebas arqueológicas de Palestina, donde las excavaciones de Tell Beit Mirsim, Bet-el y otros lugares parecieran indicar que estas ciudades fueron destruidas en el siglo XIII AC y no en el XIV. Contra esta teoría, existen objeciones importantes.

Hay declaraciones cronológicas definidas hechas en la Biblia, como las de 1 Reyes 6:1 y Jueces 11:26, que no armonizan con un éxodo efectuado a fines del siglo XIII, pero que requieren para el éxodo una fecha que sea por lo menos dos siglos anterior. El período de los jueces, desde Josué hasta Samuel, no puede ser reducido a unos 150 años sin hacer violencia a la narración bíblica de esa parte de la historia de Israel. Además, una inscripción del rey Mernepta, que es considerado por los defensores del éxodo del siglo XIII como el faraón del éxodo, también testifica contra esta teoría, porque esta inscripción afirma que el rey atacó y derrotó a los israelitas en Palestina. Mernepta reinó sólo pocos años, y si el éxodo hubiese sucedido durante su reinado, los israelitas, que peregrinaron en el desierto unos 40 años, hubieran estado aún en el Sinaí cuando él murió; por lo tanto, no le hubiera sido posible derrotarlos en Palestina. El aceptar a Mernepta como el faraón del éxodo requeriría más correcciones en los registros sagrados. Por lo tanto, los defensores de un éxodo en el siglo XIII presumen que no todas las tribus de Israel habían estado en Egipto, y que Mernepta atacó a israelitas que habían permanecido en Canaán. (Ver El éxodo de la dinastía decimonovena).

Además, las pruebas aparentemente favorables a un éxodo bajo Ramsés II pueden ser entendidas de tal forma que no excluyan la posibilidad del éxodo anterior preconizado en este estudio. El nombre Ramesés de Génesis y Éxodo, a menudo señalado como evidencia de un éxodo en el siglo XIII, probablemente representa una modernización de nombres más antiguos hecha por escribas posteriores (ver Examen de las objeciones a la teoría del éxodo del siglo XV - 2ª parte).

Los 'apiru mencionados en textos de Ramsés II como obreros esclavos pueden ser habiru o hebreos sin llegar a la conclusión de que se refieran a los israelitas que fueron oprimidos en Egipto antes del éxodo, porque Ramsés II puede haber empleado esclavos hebreos en sus construcciones mientras los israelitas se hallaban en Palestina. Estos esclavos pueden haber llegado a sus manos mediante acciones bélicas en Palestina durante el período de los jueces.

También se puede explicar satisfactoriamente por qué las ruinas de algunas ciudades de Palestina no revelan señales de destrucción en los niveles que representan el siglo XIV AC, pero sí las muestran 150 años después. La destrucción de algunas de las ciudades conquistadas en tiempos de Josué no fue cabal, y los israelitas no hicieron ningún esfuerzo por ocuparlas, sino que las dejaron en manos de los cananeos.

Debe recordarse también que no todas las identificaciones de sitios antiguos son seguras. Tell Beit Mirsim, por ejemplo, ha sido identificada con la ciudad de Debir, conquistada por Otoniel (Josué 15:15-17), pero durante las excavaciones no ha aparecido ninguna evidencia definida que compruebe la corrección de una identificación que parece muy plausible. Puesto que la cronología bíblica requiere un éxodo que no puede haber sido posterior al siglo XV AC., debe rechazarse un éxodo del siglo XIII, como también la teoría sostenida por muchos eruditos bíblicos de que Ramsés II fue el faraón de la opresión y su hijo Mernepta el faraón del éxodo.