4.03. Caída del imperio hitita

Alrededor de 1200 AC una gran catástrofe llevó al imperio hitita a un fin repentino. Esto lo atestigua el cese de todo material documental hitita de ese tiempo, y la declaración egipcia de que "Hatti fue asolada". Ningún poder pudo resistir a los pueblos del mar que se desparramaron como un torrente por los países del norte. Las pruebas arqueológicas confirman estas observaciones, al demostrar que las ciudades de Anatolia fueron quemadas en esta época después de ser invadidas por enemigos.

La cultura y la influencia política de los hititas desaparecieron completamente del Asia Menor con la extinción de su imperio, aunque las ciudades-estados del norte de Siria y de Mesopotamia, anteriormente sometidas, continuaron con la cultura y tradición hititas durante varios siglos, hasta que ellas mismas fueron absorbidas por los asirios en el siglo IX. Ciudades como Hamat sobre el Orontes, Carquemis sobre el Eufrates y Karatepe sobre el río Ceyhan muestran una mezcla bien equilibrada de cultura aramea autóctona, o aun fenicia, junto a la de los hititas. Estos fueron los Estados hititas con los cuales Salomón realizó un comercio floreciente (2 Crónicas 1: 17), y a quienes temían los sirios del tiempo de Eliseo cuando levantaron el sitio de Samaria (2 Reyes 7: 6, 7).

Estas ciudades-estados son llamadas reinos hititas no sólo en la Biblia, sino también en los registros asirios de aquella época. En verdad, toda Siria fue conocida como tierra de los hititas en el lenguaje asirio del período del imperio. Cuando las ciudades del norte de Siria fueron conquistadas y destruidas y sus habitantes deportados por los asirios en los siglos IX y VIII AC, desapareció por completo todo conocimiento de la cultura, lengua y escritura de los hititas, y sólo recientemente ese conocimiento ha resurgido de su sueño de más de dos milenios y medio.