6.07. La invasión de Canaán bajo el comando de Josué

Jericó era la primera ciudad que estorbaba el paso de los hebreos invasores. La Jericó de los tiempos de Josué ha sido identificada desde la Edad Media con el montículo de Tell es-Sultân, situado cerca de la Jericó moderna y no lejos del río Jordán.

Al excavar las antiguas ruinas de la ciudad, el Prof. John Garstang halló restos de muros de una ciudad que mostraban rastros de destrucción que él atribuyó a un terremoto. Varias razones lo llevaron a la conclusión de que había hallado las ruinas de la Jericó de Josué. Pero exploraciones realizadas en la década de 1950 a 1960 bajo la dirección de la Dra. Kathleen M. Kenyon demostraron que esos muros correspondían a un siglo anterior, y no se descubrieron ruinas que pudieran atribuirse al tiempo de Josué, excepto parte de una casa y algo de alfarería de las tumbas de extramuros que indican que allí hubo tumbas del siglo XIV AC. (Ver también: Excavaciones en Jericó). Por desgracia, los niveles superiores del montículo han sido tan destruidos, en particular por la erosión, que no se han hallado restos de la ciudad posterior. Se duda si dicho sitio proporcionará alguna vez pruebas arqueológicas que proyecten luz sobre el relato bíblico de la caída de Jericó (Josué 6).

Sin embargo, por la Biblia sabemos que esta ciudad, la primera conquistada por los israelitas, cayó como resultado de un juicio divino que los cananeos atrajeron sobre sí mismos. La ciudad fuertemente fortificada fue destruida repentinamente, y ella y su población - con excepción de Rahab y su familia - fueron presa de las llamas.

La siguiente ciudad tomada después de la caída de Jericó fue el pueblecito de Hai (Josué 8). Los arqueólogos han identificado a Hai con las ruinas de Et-Tell, excavada durante tres temporadas por Mme. Judith Marquet-Krause, desde 1933 hasta 1935. Sin embargo, esta identificación no puede ser correcta, ya que la ciudad descubierta era una de las más grandes de la antigua Palestina, mientras que la Biblia habla de Hai como de un lugar mucho más pequeño que Jericó (ver Josué 7: 3).

Además, la excavación ha demostrado que Et-Tell fue destruida varios siglos antes de la conquista israelita, y había estado en ruinas durante centenares de años antes de caer Jericó. Sin embargo, según lo propuso Vincent, es posible que las ruinas de la ciudad sirvieran como habitación para una población pequeña en tiempos de Josué, porque el nombre Hai significa "ruina". Esta opinión puede ser acertada, o quizá se descubra todavía la ubicación de la ciudad.